lunes, 15 de noviembre de 2010

A la Casualidad le debo.

Con extraños encuentros casuales,
y con perdidos momentos que añoro,
con memorias que siempre atesoro
de ciertos momentos inusuales.

Te has vuelto un encuentro lejano,
el tesoro perdido que existe.
Te has vuelto en la hija favorita
de la casualidad bien vestida.

Bajo el pensamiento me cobijo
esperando que esto no sea pasajero
Tras personajes me escondo
Para no demostrar lo que es evidente

A la casualidad le debo conocerte,
conocerte en plena luz de nohce,
pensarte a plena luz del día
y tu voz escuchar solo en canciones.

Le debo más de lo que atesoro
a esta casualidad perdida y viva.
Pero me cobraré caro esta deuda,
a la casualidad pido verte.

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