Amigo Lector,
Tenga usted un buen día, una buena tarde o una buena noche. El día de hoy le hablaré sobre un tema que pocos conocemos pero quienes lo hacemos, sabes que esto es algo que no podemos dejar a un lado sobre todo si hay que lidiar con ello ya sea cada 8 horas o cada vez que se presente la oportunidad. La vida en cama.
Una vida placentera, tan llena de sueños y vivencias como la vida fuera de ella. Aunque claro, de manera más cómoda dentro de ella - y con ella me refiero a... la cama-. Es simplemente uno de los momentos que muchos disfrutamos y a veces, merecidamente; algunos la ocupamos para dormir; otros para hacer el amor desmedidamente, y algunos otros para simplemente pasar un rato cómodo con una persona ya sea del mismo o diferente género, a discreción de sus gustos en los cuales yo no me introduciré.
Es entonces como lo mencionaba antes, la vida en cama, un placer del conjunto de placeres conocidos y desconocidos, en algun momento, por todos los hombres y mujeres. Yo en lo particular, amo tal vida. Disfruto cada momento en revolver las sábanas, arrojar fuera de ella los cobertores; en fin, lo disfruto como un juego cuando estoy solo, es meramente terapéutico. Pero, pasar vida en cama con alguien al lado mientras vemos como poco a poco nuestros ojos se cierran, es otra cosa. Es el entrar en un instánte completo de tranquilidad y escuchar el respirar de otra persona, el latir del corazón, sin hacer nada mas que escuchar atentamente a esos latidos. Y habrá que agradecer siempre a esa persona que tuvo el ingenio de inventar la cama, desde el primer hombre que juntó un montón de piedras dentro de una cueva, hasta aquel que descubrió que las piedras generaban problemas de espalda y decidió utilizar resortes, sábanas para adornar y cobertores para protejer. Yo le agradezco a estos dos personajes, porque no hay duda de que es ahi en donde siempre soñamos ser héroes, esposos maravillosos, alumnos reconocidos, grandes artistas, novios sensibles, hombres de éxito, mujeres atractivas, mujeres amorosas, mujeres delgadas y otras un poco llenitas, hombres delgados y otros mas fuertes... Es el vehículo de nuestros sueños mas anhelados.
La vida en cama: la mentira, amigo lector, más vivida por todo hombre; desde el homo erectus, hasta el homo sapiens sapiens.