El día de ayer, casí a la misma hora, terminaba yo de escribir una crítica personal y bastante objetiva sobre las personas que a veces nos condicionan su "amistad" mientras se cumpla con una condición impuesta por estas. Por hoy, por la pura razón de no aburrirme al escribir esto, hablaré en concreto sobre lo que se les olvida a estos "amigos" de lo que hemos hecho por ellos, sin que ello signifique que tengan el derecho de condicionar tal amistad haciendonos omitir las cosas que queremos en esta vida y orillando a otros, los afectados, a no contar nunca más sus secretos.
Se les ha olvidado que cuando estaban caídos, les ayudamos a levantar el vuelo. Se les olvidó que, cuando el hombro de otros estaba húmedo, el nuestro estuvo seco para guardar esas lágrimas. Y se les olvidó que, a pesar de que teníamos nuestras dudas, jamás perdimos la fe en ellos.
Cuando se olvidan los hechos, se les olvida que somos humanos. Y por ser humanos, imperfectos por naturaleza, no podemos exigir mas allá de lo que no hemos dado.
Se les ha olvidado que cuando estaban caídos, les ayudamos a levantar el vuelo. Se les olvidó que, cuando el hombro de otros estaba húmedo, el nuestro estuvo seco para guardar esas lágrimas. Y se les olvidó que, a pesar de que teníamos nuestras dudas, jamás perdimos la fe en ellos.
Cuando se olvidan los hechos, se les olvida que somos humanos. Y por ser humanos, imperfectos por naturaleza, no podemos exigir mas allá de lo que no hemos dado.
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