sábado, 10 de mayo de 2008

El hombre que poco actuó

Por el callejón de Dios te amparé, cerca ya de la media noche y con el viento soplando entre todas las calles que rodean al centro de la ciudad, un hombre miraba al oeste. Perplejo ante el infinito del cielo y lo finito de la tierra que alcanzaba a ver con claridad, pensó que aquello solo le daría más risa. 
Y no era para menos. O sentir pena o lástima por aquella que no creía en el amor porque nunca se lo demoestraron. Teniendo mil y un oportunidades para demostrar a Ella que el amor podía existir, hasta en la más difícil de las situaciones, nunca actuó. Observó al cielo inmobilizado y a las nubes corriendo montaña arriba; le pareció una escena familiar ya vivida... Pero esta vez no había cielos nublados ni brisa de lágrimas, simplemente todo estaba callado. Son tontos los hombres lentos que, creyendo que actuando bien las cosas salen bien. Y son muchos los hombres que siendo aun mas tontos creen que el engaño es la mejor opción; es por eso que a los hombres tontos se les confunde con los muchos hombres mas tontos... Es por eso que actuar tan poco ya no vale su peso oro. 

1 comentario:

vidi! dijo...

Hola Alán, ahora yo te invito a mi blog... http://vidigudini.blogspot.com/

para que compartamos...